imageLa escucha es la lacra de este mundo. Nos enseñan a leer y en ese momento oyes. Nos enseñan a hablar pero si no escuchas no entiendes al otro. Estamos acostumbrados a soltar nuestro «libro» y punto. Ese es el problema de la comunicación, que escuchamos para contestar y no para entender. Escuchar es hacer que la otra persona se sienta valorada e importante. Parece fácil pero no todos somos capaces. Requiere dejar de lado todas nuestras movidas internas, hacer sentir al otro protagonista y enfocar toda nuestra atención en sus palabras y gestos. Acogerlo. Mimarlo. Comprenderlo. Mirarlo a los ojos. A los que la vida nos regaló el sentido de poder oír, es fácil. Oír lo puede hacer cualquiera porque no requiere ningún tipo de esfuerzo.

Cuando dos personas hablan y una de ellas está pendiente del móvil (por cierto, suelo coger mucha manía a ese tipo de situaciones, por tanto, prefiero no hablar) y te dice «sí sí, tú habla que yo te escucho.» Una mentira en ocho palabrasPerdonen eso es imposible o, estás aquí o estás allí, en lo tuyo, que al fin y al cabo es para ti más importante. Vamos que tú a tu rollo!

La escucha requiere estar presente y estar presente exige feedback. Si no tenemos tiempo de escuchar de forma activa a los demás tampoco seremos capaces de escucharnos a nosotros mismos.

Hablar es una necesidad, escuchar es un arte.

image

Cuando te pido que me escuches y empiezas a dar consejos, no has hecho lo que te he pedido.

Cuando te pido que me escuches y comienzas a decirme por qué no se debe sentir de esa manera, estás hiriendo mis sentimientos.

Cuando te pido que me escuches y tú sientes que tienes que hacer algo para resolver mi problema, me has fallado, por extraño que te pueda parecer.

¡Escucha!

Lo único que pido es que escuches, no hables o hagas, sólo escúchame…

Confía en que sólo yo, trataré de arreglármelas por mí misma…. quizá desanimada y vacilante, pero no indefensa.

Cuando haces algo por mí, que puedo y debo hacer por mí misma, contribuyes a mi miedo y a la ineptitud.

Pero cuando aceptas como un hecho simple que siento lo que siento, no importa lo irracional, entonces puedo dejar de tratar de convencerte y te acercas a comprender qué hay detrás de este sentimiento irracional.

Y cuando eso está claro, las respuestas son obvias y no necesito consejos.

Los sentibien tos irracionales tienen sentido cuando entendemos lo que está detrás de ellos.

Tal vez es por eso que la oración funciona, a veces, para algunas personas … porque Dios es mudo, y Él no te da consejos o trata de arreglar las cosas. Dios sólo escucha y te permite trabajar por ti mismo. Por lo tanto, por favor escucha.

Y si quieres hablar, espera un minuto a que llegue tu turno, y yo te escucharé.

(Ralph Roughton)

Al final quien sabe cómo escuchar, oye cuando no dices nada y nuestra vida es eso que pasa mientras miramos el móvil…

Carol