Permíteme decirte que te admiro, no por lo que eres sino por lo que has conseguido sacar de dentro de ti estos últimos años. En especial este que se nos va ¡bye bye!. No sé cómo has podido llevar este año así, de ese modo, sin ser tú pero siendo más auténtica que nunca. Con esa energía, positividad, fuerza, constancia, confianza, con menos penas que alegrías, con esa sonrisa dibujada en tu cara a pesar de la que te estaba cayendo encima y siempre siempre con humor, negro o verde, pero con humor. Fuiste y sigues siendo un alma libre, luchadora e invencible con ese toque de locura que te caracteriza, y menos mal, pero lo que no sabías es que dentro de ti habitaban otras muchas sensaciones, otro modo de ver, sentir y vivir la vida.

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La vida pasaba ante ti como los anuncios de televisión que tanta indiferencia te provocan. Vivías un 1% y dejabas el resto para la imaginación. La mente. El futuro…lo incierto

Aceptaste lo inaceptable en poco tiempo. Te rendiste ante la realidad, aunque otros también lo hubiesen hecho pero he de reconocer que no de la misma manera. Cada persona es única y donde existía una amenaza tú viste una oportunidad. Oportunidad de crecer, aprender, vivir, crear, morir de amor, sentir, oler cada segundo, degustar cada minuto, explotar el momento, llorar y reír como nunca, darte tiempo sin importar la hora y sobre todo despertar!! No fue fácil. Ya te lo advirtieron. Tenías apoyo por todas las esquinas pero sólo tú podías sentir «eso» y de esa manera, hasta que decidiste no preguntar ¿por qué? sino ¿para qué?.

También te has permitido estar triste. Vomitar tus penas con desgarro. Tenías todo el derecho del universo. Has despertado tu rabia en momentos y con personas inadecuadas y te has vuelto aún más mandona, esto último a la fuerza 🙈, sin embargo, todos te entendían. Pero lo gratificante es que lo sabes. Eres consciente porque has sabido meterte dentro de ti y conocer cada sentimiento y sensación que habitaba en tu interior. Reflexionar y empatizar con el de enfrente. Siempre. No te gusta ir de víctima. No eres de dramas y lo sabes, y menos que los que están a tu lado sufran más que tú por ti.

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Otros lo vemos como una putada, no deja de serlo. Tú ves que hay cosas peores, razón no te falta. Otros pasan simplemente. Otros intentaron aprovecharse de la debilidad del momento. Otros no saben nada y otros lo sabemos todo. Debes reconocer que has pasado por muy buenas manos. Eres afortunada. Sin querer el destino te ha puesto a los grandísimos maestros que te han mimado desde el minuto uno, sin a penas conocerte. Sabían verte. Desprendías confianza y la vida te ha ido llevando de unos a otros hasta dar con los mejores. Tu sitio, por ahora. Gracias a ellos descubriste que había otra vida paralela que debías explorar por ti misma y así lo hiciste. Te quedaste con un pedazo de cada uno. Te dejaste llevar, fluir y aprendiste a vivir ahora. En el instante eterno. Hallaste dentro de ti la paciencia y el amor hacia todas las cosas que jamás pensaste que tendrías. Te diste cuenta que todo cambia y nada permanece. Que los cambios son  para avanzar por el sendero de la vida y conquistar nuevas colinas y que si duele no es para que sufras es para que aprendas.  Que aunque las heridas se curen yo sé que nunca volverás a ser la misma. Yo te seguiré viendo,  a ti, tu esencia, sin olvidar quién eres, sensible pero fuerte y con más ganas de vivir que nunca. No lo olvides. Nada podrá pararte. Lo sé.

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Eres de las que te pierdes, te buscas y te vuelves a encontrar. En silencio o a voces. Para ti no existen las mitades, si te  entregas es completa. Nunca serás una media amiga ni un casi amor. Eres todo o no eres nada. Necesitas arder por algo o alguien, sacudir tu alma y vivir entusiasmada. No te vale vivir a medias. De ahí tu coraje ante lo que venga y tu curiosidad por descubrir lo desconocido.

El mundo al final, te ha acabado convirtiendo en alguien así, alguien que quiere dejarse llevar por lo que dicta el corazón y las emociones pero al mismo tiempo se cierra por temor al dolor, que ya sabe, que tarde o temprano llegará…

Gracias pequeña saltamontes por darme la lección de mi vida. El mejor regalo. Descubrir que se puede ser feliz simplemente bajo el sol y la luna con la brisa del mar acariciando tu cara. Por enseñarme a vivir en el «aquí y ahora» porque cada momento es único e irreemplazable. Por dejarme ver que el amor existe en cualquier sitio al que mires. Que para ganar primero hay que perder. Que no se trata de estar bien con los demás sino de estar bien contigo misma y que la palabra más bonita que existe es GRACIAS.

Cada día te quiero más.

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Carol