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¿Y cuándo pensaba abandonar y recuperar su alma?

Esa misma pregunta me hago yo.

Pero ya se encargó la vida de hacerme abandonar, sin más opción que la de parar, descansar y reflexionar. Por algo será. No sería mi misión aquí, al menos no hoy.

Lo dejé TODO de lado, por un puesto de trabajo que me apasionaba y tres mil euros al mes. Peor aún, yo no tenía ese puesto, ni por asomo me lo habían ofrecido. Paralicé mi vida para pasarme los días encerrada entre cuatro paredes y meterme en la cabeza dos cientos cincuenta temas. Suena de locos. Hay que estarlo y tenerlo muy claro. Yo lo tenía muy mucho y fui a por ello. Vendí mi alma para perderme todo lo que me rodeaba. Siempre corriendo. Todo mi alrededor era insignificante, tan sólo veía la pista de la dura carrera de fondo. Me volví ciega ante las cosas bonitas e importantes que tiene la vida todo para optar a conseguir un puesto de trabajo, o sea para trabajar, eso sí con la certeza de que iba a ser para toda la vida. Pero quién dice que eso es felicidad. Cuantos funcionarios he visto entrar, fichar y andar por las oficinas como fantasmas. Desmotivados eternamente y anclados en sus sillas. Lo que pasa es que intentan venderte que la estabilidad en el empleo merece la pena aunque sea a costa de tu felicidad. He de decir que yo no quería ser funcionaria, quería ser Inspectora de Trabajo, trabajo más entretenido y dinámico. Si no es posible, no pienso opositar solo por la estabilidad. La estabilidad no existe. Nada es perdurable.

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Tampoco nadie te garantiza el tiempo en el que lo vayas a conseguir si es que lo consigues. He visto gente que se ha quedado a las puertas tras más de ocho años de sacrificio. No todo depende de los temas que lleves en tu cabeza, también te la juegan otros factores.

¿Merece la pena? estaba muy segura de que sí, por eso lo di todo y más. Tengo testigos varios. Los de alrededor también sufrían conmigo. Al final mi padre sin querer se salió con la suya.

El camino dejó de hacerme feliz…y como bien digo la felicidad es el viaje no el destino, cada día lo creo más. Algunos días suelo estar rodeada de personas enfermas, unas se curarán pero a otras les está llamando la muerte. Hoy estás, mañana no lo sabes. Creo que eso te hace valorar aún más todo y que lo único que importa es el amor de las personas.

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Con esto no quiero desanimar a ningún opositor, hoy desde fuera, admiro lo que antes otras personas admiraban de mí y yo lo veía como algo normal, esa constancia. «No hay dolor», decíamos mi compi y yo. La cuestión es que no pierdas esa motivación. No la perderás si naciste para eso. Eso se nota en tu interior, pura intuición y ese será tu destino.

Ánimo valientes!!!

Este video es un claro ejemplo que detrás de las dificultades existe una mejor oportunidad y quién sabe si es la de realizar tu sueño, eso que te apasiona de verdad. Hasta ahora a lo mejor lo que habías estado haciendo es alimentar tu ego a través de caprichos, lujos, reputación, admiración de los demás, reconocimientos…Creías tener el trabajo de tu vida porque tu ego se sentía en lo más alto.

El ego es lo que tenemos y hacemos. No lo que somos.

O puede que al contrario, quisieses ese trabajo para cubrir tus necesidades y poder vivir de forma digna. No sufras, algo mejor vendrá. Si no te dieron más oportunidad que la de marcharte a la fuerza es porque ni ese trabajo ni esas personas merecían tu tiempo y esfuerzo.

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